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Tín tín tín La Parroquia de Veracruz en Mérida PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Mauricio   
Domingo 27 de Diciembre de 2015 16:01

Nací en la Ciudad de México, mejor conocida como el DF. Durante toda mi infancia pasé más vacaciones en Veracruz que en ningún otro lugar.
Por parte de mis abuelos de ambos padres había familia que aún vive en ese "rinconcito donde hacen su nido las olas del mar", además de tener un gusto natural y de raíces por visitar siempre el puerto más bello de México.

Una parada obligada era ir a La Parroquia de Veracruz. Recuerdo muchas cosas, la música en vivo, el canto de la rama con varios niños, los aromas, las mentadas de los viejos, del menú las tortas, el café, el pan dulce, hasta una miss universo de finales de los 70’s vi sentada y le pedí su autógrafo en una servilleta, era más bella que mi maestra de primaria, y como no recordar la mística llamada de la cuchara en el vaso “Tín tín tín” para que llegara el mesero a servir café al gusto y en otra jarra la leche bronca "hirviendo", haciendo un show de estirar el chorro tan alto como se pudiera. Mi abuelo decía que la cuchara iba adentro del vaso para que al servir la leche caliente no se reventara el cristal además de “enfriar” un poco la leche al aire. Uno le decía al mesero cuánto de café y cuánto de leche para obtener tu café al gusto. En fin, ese café con leche fue la nostalgia más marcada en mi abuelo Rafa, ya que en casa lo tomaba en las mañanas y en las noches al merendar preparado por el mismo con café recién molido y leche hervida en el pocillo de peltre. Así aprendí a tomar café con leche desde que me acuerdo. 

Con los años aprendí el oficio de la restaurantería y al día de hoy les puedo compartir, con modestia aparte, que he logrado acumular una experiencia bastante amplia en el tema de franquicias, servicio, apertura de negocios, administración, software, capacitación entre muchas cosas más en el maravilloso mundo de los restaurantes. Parafraseando a Steve Jobs, uniendo los puntos entre mis primeros cafés de la infancia en la parroquia y los puntos de mi experiencia reciente como comensal en La Parroquia de Veracruz en Mérida veo que están tan lejos y tan cerca de lograr una experiencia aceptable como lo debería ser en cualquier franquicia de alimentos y bebidas.

La primera vez que fuimos no había servicio al público, fue un día antes de la inauguración. Nos "sacaron" amablemente. La segunda vez que fuimos, dos o tres días después de la inauguración, nos dijeron que esperaríamos de una a una hora y media en que nos sirvieran algo de comer. No nos quedamos. El propietario discutía con sus gerentes afuera del lugar en la parte de atrás. Especulamos: Quizá el personal se les fue o quizá se les acabó el gas o algún equipo se estropeó. La tercera debía ser la vencida.
Visita 25 de diciembre 2015. 18:15 pm Llegamos 2 adultos y un menor. La recepción nos recibió bien y nos dio una alarma para saber cuándo nuestra mesa estaría lista. Nos dijo que tardaría de 30 a 35 minutos y decidimos salir a dar una vuelta a la plaza City Center. No habían pasado ni 5 minutos cuando ya habíamos cruzado a pie el estacionamiento entre La Parroquia y la plaza y también empezó a sonar la alarma como señal de satélite ubicándonos, así que casi corrimos de regreso al ver que una chica salía del local para buscarnos. Sus cálculos no fueron los más certeros hay una diferencia considerable entre 35 y 5 minutos. Nos asignaron una mesa en el segundo piso y pasaron entre 20 y 25 minutos para que un mesero nos saludara.  Acto seguido nos toma la orden de bebidas, pedimos un lechero, una naranjada y una champola de guanábana. Las bebidas no fueron espectaculares. Pasaron 20 minutos más para recibir dos de las tres bebidas ordenadas. Minutos antes llegó una mesa de 6 personas y le fue tomada la orden primero a ellos que a nosotros. El café lechero llegó con una medida específica, no la escogimos nosotros, se veía que estaría "cargado", luego nos explicó el mesero que debíamos "golpear" con la cuchara el vaso 3 veces para con eso indicar que alguien llegaría para servirnos la leche, y golpeó el vaso dejándonos un zumbido de lo fuerte que lo hizo. Pasados 5 minutos fue el mismo mesero el que trajo la leche y pregunto si queríamos leche bronca o leche "normal", pensamos que el café estaría hirviendo pero no fue así estaba al tiempo, casi frio. Pedimos dos veces que por favor nos calentaran el café. Luego entonces nos tomaron la orden. La naranjada llegó muy tarde siendo que era para un menor. Ordenamos hot cakes para el menor, un tamal de masa, una gorda de dulce, una picada ranchera y una torta parroquia. La comida llego 15 minutos después, bien en tiempo, excepto los hot cakes, me quedé con el mensaje claro de que los niños no son prioridad en el lugar. 6 minutos después llegaron los hot cakes. Las porciones de todos los alimentos son generosas y justifican bien sus precios. Deberían decir que las porciones son grandes. El tamal tenía una parte quemada y dura, incomible, la picada era gruesa y muy lejos de una picada de la "esquina" de cualquier colonia en Veracruz.
19:54 nos retiraron "los muertos" o sea los platos y vasos vacíos, no nos ofrecieron nada más, ni pan de dulce, ni la cuenta, ni un vaso con agua.
20:04 llegó la cuenta que habíamos solicitado tres minutos antes alzando la mano, mostrando con esto que "anticiparse a las necesidades" de los clientes no es algo que este muy claro en la franquicia. Y no hay pretexto que valga, pues los mismos dueños de Boston´s Sports Bar son los mismos dueños de La Parroquia de Veracruz en Mérida, hasta el software punto de venta de Boston´s lo instalaron en La Parroquia de Veracruz con el domicilio de la sucursal de Gran Plaza.
El ambiente es bueno, clima bien con aire acondicionado, música bien para el lugar, iluminación cálida y bien pero, al menos ese segundo piso es muy ruidoso, se escucha todo tan fuerte que ni en tu propia mesa puedes conversar, los ruidos se hacen más fuertes al arrastrar una silla, una mesa, chocar los platos o vasos, incluso golpear con la cuchara para que te sirvan la leche es un ruido ensordecedor "Tín Tín Tín" de pronto todo deja de ser una experiencia que no me hizo regresar a mi infancia, no me hizo sentirme diferente y me quedé con ganas de algo más que ir a cualquier lugar, menos regresar a "La Parroquia".
Definitavemte no se prepararon para cubrir la expectativa que ya había en la ciudad, y la sigue teniendo, pero que no deja de sorprenderme cómo abrir una franquicia exitosa aun teniendo la experiencia de operar franquicias internacionales no garantiza que será un hit desde el inicio.
Por mi experiencia en este tema puedo decir que la franquicia se abrió sin un líder con visión para responder a las expectativas de los comensales, sin un líder de aperturas con visión de parte de la franquicia en Veracruz y, sin embargo, ya abierto el lugar lo que tuve como experiencia es algo que se puede corregir y levantar el vuelo sin mayores complicaciones.
Les deseamos todo el éxito que se merecen pues es un orgullo tener entre nuestros empresarios mexicanos un café con tanta tradición en nuestro país que ya incursiona a paso firme fuera del puerto jarocho.

Última actualización el Domingo 27 de Diciembre de 2015 22:46
 

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